Vehículos automatizados - Retos y oportunidades para los operadores y las autoridades viales

La automatización de los vehículos -en los niveles 3, 4 y 5 de la SAE- está todavía en fase de prueba en la mayoría de los países. Se han realizado con éxito muchas pruebas de nivel 3 en carreteras abiertas sin necesidad de cambios en la infraestructura de la carretera y sin ningún impacto observado en la congestión. Hay distintas situaciones en las que es necesario que el conductor tome el control del vehículo, una posibilidad que se contempla en el nivel 3, pero no en los niveles 4 o 5.
Es probable que se necesite cierto apoyo desde la infraestructura para alcanzar niveles más altos de automatización. En particular, la señalización de los carriles en buen estado y la provisión de puntos de referencia parecen ser características clave. Sin embargo, los vehículos automatizados no pueden depender únicamente de la infraestructura física, debido a limitaciones prácticas; las marcas viales se deterioran con el tiempo, y no es práctico prever cuándo dejan de ser efectivas para el funcionamiento automatizado. Por lo tanto, se requiere una infraestructura digital, que incluya datos proporcionados a través de mapas de alta definición y/o a través de la conectividad vehículo-infraestructura. En este informe se ofrecen los primeros datos sobre esta infraestructura digital.
En cuanto al impacto en la congestión, hay que tener en cuenta dos factores. El primero es la capacidad operativa de la infraestructura física. Algunos estudios indican que es probable que la capacidad disminuya con índices de penetración bajos y que sólo mejore en 2050 o 2055 debido a la pequeños avances. El segundo es el cambio en la demanda de tráfico. Se prevee que en los próximos 20 años el 60% de la población mundial vivirá en ciudades. Si se incrementa, sin una regulación, el uso de vehículos debido al aumento de viajes de vehículos automatizados vacíos y a la cambiante disponibilidad de aparcamientos, la congestión podría aumentar aún más. El fomento de las lanzaderas automatizadas podría ayudar a afrontar este riesgo.
Algunos estudios también demuestran que el impacto en la seguridad vial debería ser positivo con altos índices de penetración, como ya se ha observado debido a la mayor penetración de los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS). Esto implica que se hayan de considerar muchos factores humanos, como el exceso de confianza del conductor o la pérdida de habilidades de conducción.
El informe recoge 11 retos clave que hay que abordar en materia social para que la automatización sea un éxito.
Por último, y en lo que respecta a la responsabilidad, deberá alcanzarse un nuevo equilibrio entre la responsabilidad del operador de la carretera y la responsabilidad de los fabricantes de automóviles (o incluso del propio coche). Este equilibrio podría estar vinculado a un determinado nivel de servicio, pero la definición de este nivel aún no está madura.

Informaciones

  • Fecha : 2021
  • Autor(es) : Groupe d'études / Task Force / Grupo de Estudio B.2 Véhicules automatisés - Défis et opportunités pour les opérateurs et les autorités routières / Automated Vehicles – Challenges and Opportunities for Road Operators and Authorities / Vehículos automatizados: retos y oportunidades para los operadores y las
  • Campo(s) : Seguridad Vial / Operaciones en la red de carreteras
  • Ref. PIARC : 2021R03ES
  • ISBN : 978-2-84060-655-0
  • Número de páginas : 94

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